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Con el avance tecnológico, aparecen los libros digitales. En sus inicios, comenzó el declive en ventas de los libros normales como hasta el año 2015, a partir de entonces la demanda de los libros volvió a incrementarse gracias a que más personas comenzaron a valorar las características físicas del libro tradicional, como: el empastado, el peso, textura, entre otros.   

Si te apasiona la escritura, y estás pensando en tener tu propia edición, te recomendamos la edición de un libro tradicional. Estudios han revelado que más personas prefieren el libro en papel, por lo que es muy difícil que los soportes digitales puedan sustituirlos.  A continuación  te explicamos un poco sobre los tipos de encuadernado que existen y cuáles son sus ventajas. 

1. Encuadernación cartoné 

A este tipo de encuadernación también se le conoce como encuadernación de tapa duraAquí, el libro está envuelto con una cubierta de cartón de  mayor resistencia.  En comparación con la encuadernación cosida, su diferencia está en la dureza y firmeza de sus tapas.  

En los libros en encuadernación cartoné, sus portadas están recubiertas  en tela de guaflex que se decora con relieves dorados o plateados, así como también en forro de papel, sobre el cual se le imprime el título y sus diseños. 

Un tipo de encuadernado que garantiza más resistencia y durabilidad Sin embargo, requiere de más inversión de dinero para la adquisición de los materiales y para el proceso de encuadernación  

Este tipo de encuadernación es muy usual en los libros de enciclopedias, series  de libros en tomos, agenda, entre otros.  

En cuanto a su proceso, antes de encolar el lomo se colocan las tapas de la portada y contraportada, insertando las cerdas de cosido.  Se pega una cartulina en la parte interna de las caras principales, de manera que queden más sujetas. Luego, se pega un segundo refuerzo en papel tipo kraft. Finalmente, se colocan las portadas y contraportada, luego se elabora el grabado o estampado sobre la superficie de la portada. 

Otro proceso en este tipo de encuadernación es con la tapa suelta. Esta técnica, también conocida como “estilo inglesa”, consiste en que la confección de la cubierta del libro se hace de forma separada al resto de las hojas. Luego,  las tapas de cartoné con el lomo curvo se unen a través de un cubrimiento, ya sea en cartulina impresa o tela.  

2. Encuadernación rústica fresada 

Este tipo de encuadernación es muy similar a la rustica cosida.  Su diferencia está que las hojas no van cosidas en cuadernillo, sino simplemente cortadas y encoladas en el lomo y tapas del libro.     

Su denominación de “fresada” es debido a que consiste en “fresar” o “raspar” el papel para realizar pequeña grietas en este,  facilitando así la fase posterior del encolado. Es un tipo de encuadernación que no genera mayores costos y es recomendado en aquellas publicaciones que se tendrán una vida útil corta.  

En este tipo de encuadernación está la “fresada PUR”, que se caracteriza por emplear cola PUR, que es más resistente en comparación con la normal, brindando más firmeza y durabilidad. Otro aspecto favorable  es  que  la encuadernación requiere  menor cantidad de encolado, haciéndola más ecológica 

3. Encuadernación rústica cosida 

Al contrario de la encuadernación en cartoné, se trata de un tipo de encuadernado en tapa blanda, lo que la hace menos resistente. Este tipo de encuadernación se caracteriza  por estar forrada únicamente con una cubierta en cartón y pegada al lomo.  

Para el proceso de ese tipo de encuadernado, las hojas del libro se agrupan entre sí, como un cuadernillo, luego se cosen con hilo vegetal  y al final se pega  con un cartulina gruesa cubriendo la portada, lomo y contraportada.  

4. Encuadernación en espiral 

Esta técnica de encuadernación es más sencilla.  No requiere encolado, por lo que es 100% natural. Sólo basta con perforar una línea de agujeros en la parte del lomo y colocarle una espiral, ya sea en material de alambre o plástico, para sujetar las hojas. Las tapas que se emplean pueden ser de material de cartulina o plástico, en sus diferentes presentaciones en colores y diseños.  

El proceso es muy sencillo, pero se requiere disponer de una máquina perforadora especialmente fabricada para la encuadernación. Estas máquinas brindan una medida estándar y cuentan con varias formas de perforados, ya sean redondos, rectangulares u ovalados 

Este tipo de encuadernación es muy frecuente en libretas de notas, cuadernos, guías de estudios, manuales. Es muy práctica y no requiere de tantos costos. Obviamente, debes contar con la máquina para perforar las hojas.  

5. Encuadernación grapada 

Como su nombre lo indica, es un tipo de encuadernación que emplea grapas.  Con este sistema se doblan las hojas a la mitad en forma de cuadernillo para luego grapar en el centro.  

Para el grapado se debe considerar el número de páginas y también el grosor del papel, de las hojas y de la portada, para garantizar que dure más tiempo. El número de páginas más recomendadas están entre 8 a 64 páginas.  Es un encuadernado fácil y  muy económico.  

Este tipo de encuadernación es muy frecuente en folletos, revistas, programas de instrucciones y de actividades escolares, entre otros 

6. Wire-o 

Es un tipo de encuadernación muy similar a la de espiral, sólo que en vez de utilizar alambre se emplean son dos lazos de sujeción, ya sea en material plástico grueso o metal.  

En cuanto a los costos, el sistema de encuadernación Wire-o es económico y su proceso se realiza en un corto tiempo.  Ofrece  resistencia en la manipulación de las hojas para que puedan girarse en su totalidad. Es ideal su uso en cuadernos de anotaciones, manuales, catálogos, agendas escolares, entre otros.  

Para las portadas, al igual que el anterior tipo de encuadernación, se emplean cartulinas, cartón, plástico del color y el diseño de preferencia por el usuario.

 

En caso de querer más información sobre tipos de encuadernado, en nuestra imprenta digital en Madrid podemos ayudarte.